MEDITACIONES DINÁMICAS DE OSHO

 

OSHO: “Meditar es un estado de no-mente, es decir, un estado de consciencia pura sin contenido específico, en el que te conviertes en simple testigo del fluir de tus sensaciones corporales, de tus pensamientos, de tus emociones, sin identificarte con ninguno, sin perseguir ningún objetivo, ningún deseo.

Los procesos mentales generan dualidad, diferenciación, evaluación, concentración, todos ellos contrarios a lo que es meditación. Para meditar deja tu mente a un segundo plano, haciéndote liviano, indiferente y no identificado con tus pensamientos, siendo un simple testigo de los mismos. Y asi como con los pensamientos, al meditar serás testigo de tus sensaciones corporales y de tus emociones.

La cualidad de la mente ha cambiado básicamente. El centro de la personalidad humana no es el cerebro; es el corazón. Antes de esto, no era el corazón. Estaba más abajo, cerca del ombligo. El centro se ha ido lejos del ombligo. Ahora, el centro es en el cerebro. Por esto han aparecido enseñanzas como las de Krishnamurti, ningún método, ninguna técnica es necesaria sólo entendimiento. Pero si este entendimiento es sólo verbal, sólo intelectual, nada cambia, nada es transformado. Se convierte otra vez en acumulación de conocimiento.”

La meditación Osho utiliza el cuerpo, el movimiento , la respiración , el sonido para deshacer  estados herméticos, encapsulamientos mentales y patrones antinaturales. Todo esto a través de  métodos caóticos más que los sistemáticos porque un método caótico es de mucha ayuda para empujar el centro abajo del cerebro.A través de un método caótico el cerebro se anula. No puede hacer nada. El método es tan caótico que el centro es empujado automáticamente del cerebro al corazón.

La catarsis es necesaria porque tu corazón ha sido muy reprimido, debido a tu cerebro. El cerebro ha tomado mucho de tu ser por lo cual te domina. No hay espacio para el corazón, los anhelos del corazón son reprimidos.

La catarsis es necesaria para descargar el corazón, para sacar afuera las supresiones, para abrir el corazón. Si el corazón se vuelve liviano y sin cargas, el centro de conciencia es empujado más abajo; llega al ombligo. El ombligo es la fuente de la vitalidad, la fuente de la semilla de la cual todas las cosas vienen: el cuerpo, la mente y todo. La conciencia debe ser empujada abajo hacia la fuente, a las raíces. Solo allí es posible la transformación. Por eso yo utilizo métodos caóticos para empujar la conciencia abajo del cerebro.

Las meditaciones dinámicas de Osho  devuelven a  la conciencia a la raíz, porque sólo en las raíces la transformación es posible. 

 

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